«Se me ocurrió la idea de abrir mi propio taller de reparación de coches, pero no sabía hasta qué punto sería rentable. Gracias a un modelo financiero, pude tener en cuenta el alquiler, los sueldos de los técnicos, la publicidad y otros gastos. Los cálculos me ayudaron a revisar mi presupuesto inicial y a prepararme para los primeros meses, cuando aún no hay suficientes clientes. El taller ya está en marcha, y el plan financiero me ayuda a tomar decisiones fundamentadas en lugar de ir a ciegas».